IGUALaIGUAL
 
Número 31. Noviembre de 2012.
                          
 
Editorial

Cuentos chinos para la vieja Europa

 

El caso es que no deberíamos tener tantos complejos, aunque sólo sea porque el mal afecta a muchos países y a sociedades muy distintas. Aunque tampoco se trata de defender consuelos no aptos para personas inteligentes, claro. Pero es verdad que, a la vista de los resultados de ciertas investigaciones, deberíamos caminar con pasos más firmes, porque hay países europeos mucho más desarrollados que el nuestro, en los que el techo de cristal, no sólo permanece, sino que parece blindarse.

EditorialEs el caso de países como Austria, donde sólo hay un 7 por ciento de mujeres en los consejos de administración de sus empresas. Una cifra parangonable con el 6 por ciento de Portugal y el 3 por ciento de Italia, dos países que en el centro y el norte de Europa se consideran de segunda categoría: “demasiado lastre, para nuestro lustre”. Pero hay que subrayar que, en general, vista toda la Unión Europea, apenas el 11 por ciento de los miembros de los consejos de administración de las empresas son mujeres. Hay, en esta cifra, empresas francesas, alemanas, belgas… Apenas se libran las holandesas y las noruegas. Los datos provienen del último estudio disponible de la consultora Hay Group, sobre los consejos de administración de toda Europa y ayudan a relativizar la superioridad que, como el valor en la mili, se les supone a las sociedades de los países con mayor lustre del Viejo Continente.

¿Por qué, entonces, hemos comprado el victimismo que nos venden, desde el núcleo de esos “países de lujo”? Quizá es que, nos guste o no, aún seguimos arrastrando complejos heredados del franquismo. Es una sensación parecida a la que se produce, cada vez que vemos una retransmisión deportiva que no sea de fútbol. Estamos esperando a ver cuándo falla quien nos representa. Y es injusto no haber caído en la cuenta de que nos hemos dejado llevar por el oropel y el relumbrón ajenos. Las últimas tendencias en gestión de crisis económica, por ejemplo, vuelven a demostrar qué se esconde detrás de ciertos discursos europeístas, porque el perjuicio de países como España, Portugal, Irlanda o Italia es exactamente el beneficio de Alemania, Finlandia o Suecia. Pues en este asunto de la igualdad, parece tratarse del mismo cuento chino.

 

 
Dicen los periódicos

 

Dicen los periódicos...

...que, si eres mujer, no lo tienes muy bien, cara a la jubilación. Según un estudio de la aseguradora AEGON, buena parte de las mujeres europeas y las estadounidenses en edades próximas a la jubilación quedarán notoriamente más desprotegidas que los hombres, cuando ésta llegue. Es un estudio para tenerlo muy en cuenta, porque si se hubiera ceñido a España, parecería que “el sistema” del Estado del Bienestar, su esquema básico de funcionamiento, podría seguir todavía vigente. Porque no en vano, han conseguido que nos autoconvenzamos de que somos una anomalía, por culpa de nuestra mala cabeza; pero que, al fin y al cabo, venimos a resultar la excepción que confirma la regla. NoticiasEl estudio de AEGON, que se fundamente en un trabajo de campo de 9.000 entrevistas en el cogollito de la famosa UE (incluida España), pone el dedo donde más duele. Porque cuando quienes tienen un futuro muy negro tras la jubilación no son solamente las mujeres de un país que atraviesa una grave recesión, sino también las de Alemania, Holanda, Reino Unido, Suecia, Francia, Estados Unidos, Polonia y Hungría, es que lo que falla va a ser el sistema. Nos guste o no nos guste, parece que, como todo en la vida, el mecanismo social en el que vivimos ha puesto un pie en la obsolescencia. ¡Como todo en la vida, porque también hubo un tiempo en el que Roma dejó de ser lo que era y nunca más se ha vuelto a repetir, que hay que ver cómo lloraba la gente, creyendo que un mundo que creían perfecto se desmoronaba! Porque, según el estudio, el 50 por ciento de los hombres de todos estos países tienen perspectivas económicas muy malas, para después de su jubilación, molesta inconveniencia que, en el caso de las mujeres, se eleva hasta nada menos que el 62 por ciento. Lo mismo ocurre en el extremo contrario, de manera que sólo hay un 10 por ciento de hombres que vivirán sin estrecheces, tras la jubilación; en el caso de las mujeres, este factor se reduce al 5 por ciento. ¿Recomendar estudiar en la universidad y prepararse mucho? No sé, no sé... Esta cargante y enojosa tesis detalla que el 50 por ciento de las personas que lo tienen muy mal para la jubilación tiene estudios superiores. Hombre, claro que siempre será mejor estudiar (¡dónde va a parar!), pero el sistema se cae, incluso para quienes estudian. Qué bajón.

   

NoticiasPara bajón, el que mantienen las mujeres israelíes, desde hace mucho tiempo, porque su país ostenta un perfil muy bajo (de ahí lo del bajón), en cuanto a la participación de las mujeres en los puestos de responsabilidad. Según el instituto internacional IMD, Israel se sitúa en el puesto número 24 de los 59 países peor situados, en cuanto a participación femenina en las empresas. Un resultado muy poco lustroso, aunque significase una mejora de siete puestos, respecto de 2011, para un país que quiere marcar diferencias con los otros que le rodean. Parece que, en cuestiones de mujeres, la proximidad geográfica puede incrementar el riesgo de contagio de cosas que no deberían ser contagiosas. Porque el panorama tampoco mejora, cuando simplemente se trata de la mujer en el trabajo. Israel ocupa el número 11 de los citados 59 países menos presentables. Qué pena, eso de que la mayor parte de las mujeres israelíes se dedique a las labores propias de su sexo. Resulta un tanto rancio y una prueba de que los países confesionales pertenecen a un estadio anterior a la Revolución Francesa. Así que las compañeras israelíes van a tener que luchar por el título de “ciudadanas”. La historia no se salta tan fácilmente.

 

   

NoticiasAunque, a veces, la historia se permite el lujo de saltarse hasta la crisis. Y así, la Secretaría de Estado de Igualdad y el Consejo Superior de Cámaras de Comercio anunciaron recientemente la renovación del acuerdo, vigente desde 2001, para el apoyo a la creación de empresas gestionadas por mujeres. Contará con un presupuesto de 2,4 millones de euros e incluirá actividades de formación, información y asesoramiento. A la chita y callando, este convenio ha facilitado la puesta en marcha de más de 210.000 empresas y que nada menos que 261.000 emprendedoras hayan recibido asesoramiento. Qué fue de todo esto, once años después, es otra cosa muy distinta, algo de lo que no tienen la culpa, ni las mujeres, ni la Secretaría de Igualdad. Pero lo que importa no es el éxito empresarial, sino haber podido poner en marcha una iniciativa para crear empleo y riqueza. Un proyecto muy difícil en Israel y con malas perspectivas de jubilación. Pero, qué quieres, al menos, nos permite luchar, lo que no es poco.

 

 

 

 
Interesa

 

Teresa Nagore Ferrer, Directora del Instituto Navarro para la Familia e Igualdad (INAFI)


 

Teresa Nagore Ferrer“ Preocupa que la juventud confunda el amor con la posesión y los celos ”

 


El INAFI planta batalla a la violencia de género, con uno de los programas más ambiciosos de España para dar poder y seguridad a las víctimas

 

“Nuestra sociedad vive en la vergüenza y la aparente paradoja de que asistimos a asesinatos por violencia de género, mientras condenamos la violencia machista. Hemos avanzado en ámbitos como el jurídico y el institucional, pero todavía nos queda mucho por cambiar en el ámbito cultural” . Teresa Nagore quiere romper con las palabras y pasar a los hechos. La directora gerente del Instituto Navarro para la Familia e Igualdad parece haberse automedicado una buena dosis de efectividad, para la gestión de una institución que hace frente a un enemigo difícil: la violencia de género. “ Porque perviven estereotipos sexistas y machistas que influyen en nuestras relaciones; pervive una definición errónea del amor romántico, confundido con posesión y control; pervive la percepción de que los celos son una manifestación de amor, cuando los celos suponen vivir a la otra persona como objeto y no como sujeto libre en la relación. Estos valores y estas ideas son expresados por la población joven, lo que demuestra que todavía tenemos pendiente una verdadera ‘revolución' en los valores culturales y también cambios estructurales que promuevan y hagan efectiva la igualdad real entre mujeres y hombres, que posibiliten relaciones basadas en el respeto mutuo y en la igualdad”. Es difícil hablar más claro.

 

Teresa Nagore Ferrer¿Qué valoración hace el Instituto Navarro para la Familia e Igualdad sobre la situación de la violencia de género en la comunidad foral? ¿Cuántos casos ha conocido, en lo que llevamos de año y qué acciones tiene previstas, para hacer frente a esta lacra que parece no tener fin?

Estamos en un momento de definición de factores nuevos en el abordaje de la violencia de género, como la incidencia de la crisis en el agravamiento de las situaciones de dependencia de las mujeres. El análisis de las discriminaciones múltiples que padecen muchas de las víctimas se plantea desde una nueva óptica, que va más allá de la acumulación de desigualdades, que se orienta a estudiar la relación entre factores de discriminación que se están dando simultáneamente, como la discriminación de género unida a la de clase, etnia o nivel económico, y que interaccionan, creando nuevos grupos desiguales entre sí… No es lo mismo ser mujer blanca que mujer negra. Estamos conociendo nuevas dimensiones del “desempoderamiento”.

 

O sea, que la evolución marca la pauta. 

El problema es que, si no vamos adecuando la respuesta a estas nuevas realidades, se corre el riesgo de «victimizar doblemente» a las mujeres. Pero se ha avanzado mucho en el enfoque y en la creación de estructuras institucionales y recursos especializados para encarar la violencia machista.

El Instituto Navarro para la Familia e Igualdad, INAFI, es el organismo encargado de coordinar e impulsar las políticas públicas para prevenir y abordar la violencia ejercida contra las mujeres en la Comunidad Foral de Navarra. Para ello, llevamos a cabo distintas iniciativas en los ámbitos de la coordinación, la información, la formación y la sensibilización. También tenemos competencia en la gestión de algunos recursos públicos destinados a la atención de las mujeres en situación de violencia.

 

Teresa Nagore FerrerY, en concreto, a qué recursos se refiere. 

La labor de coordinación entre todas las instancias intervinientes en materia de violencia se canaliza por medio de un Acuerdo Interinstitucional para la Coordinación , Atención y Prevención de la Violencia contra las Mujeres, que fue renovado, en diciembre de 2010, actualizando el primero, que ya databa de 2002. Este acuerdo coordina a los distintos departamentos e instituciones públicas que llevan a cabo acciones contra la violencia, como los cuerpos policiales , el sistema judicial, la educación, la sanidad, los servicios sociales o la protección civil, entre otros. Pero, además, los cuerpos policiales que operan en Navarra informan mensualmente al INAFI de las denuncias que reciben en materia de violencia contra las mujeres.

¡Por tanto, el Instituto Navarro para la Familia e Igualdad cuenta con información muy actualizada, casi en tiempo real, de cuál está siendo la evolución de denuncias en la Comunidad Foral! Eso nos permite ver el estado de la situación. En el primer semestre de 2012, se han registrado, en las dependencias policiales repartidas por toda Navarra, 542 denuncias, un 10 por ciento menos que en el primer semestre de 2011.

Además, el resto de entidades implicadas también informa al INAFI, anualmente, de sus actuaciones. Con los datos obtenidos, se elabora el “Informe Anual de seguimiento y evaluación del cumplimiento del Acuerdo”. Este informe, que se publica desde 2004, facilita una visión amplia de la situación de la violencia y de las actuaciones que se llevan a cabo .

Hemos creado tres grupos de trabajo interdepartamentales, formados por personal técnico, para avanzar en el conocimiento de la violencia contra las mujeres, la prevención y la atención integral, así como la protección de las víctimas. Estos grupos permitirán impulsar la puesta en marcha de nuevas políticas y nuevos recursos, en función de las necesidades detectadas.

 

Asistencia, información, formación

 

Pero las víctimas necesitan apoyo directo. ¿Qué acciones realiza el Instituto?

Por ejemplo, acciones de asistencia jurídica a las víctimas, a través de un convenio con los Colegios de Abogacía de Navarra. Acciones de información, en colaboración con los teléfonos 012 y 016. También, actividades de formación, con la firma de convenios con la Universidad Pública de Navarra y Colegios de Abogacía; y, por supuesto, acciones de sensibilización, como nuestras campañas “Y en fiestas ¿Qué?”, en colaboración con ayuntamientos, o la del 25 de noviembre, con la federación de comercios, grandes superficies y entidades deportivas.

No queremos quedarnos ahí, porque tenemos muy claro que hay otras formas de violencia invisible que se ejercen contra las mujeres. Desde el Instituto Navarro para la Familia e Igualdad, estamos impulsando un Foro Navarro contra la Trata de mujeres con fines de explotación sexual, del que saldrá un Protocolo contra la Trata y otro para la Prevención y Atención de la Mutilación Genital Femenina , formas terribles de violencia que también están presentes en Navarra.

El INAFI ha asumido la competencia de la gestión de prestaciones garantizadas por la Cartera de Servicios Sociales de Navarra, tales como los recursos de acogida (urgencias, centro de media estancia y pisos de larga estancia), las prestaciones económicas y jurídicas a las víctimas y los equipos de atención integral contra la violencia de género. Avanzamos siempre hasta nuestro límite. El instituto ejerce la denominada “acción popular”, de acuerdo con la Ley Foral 22/2002 contra la violencia sexista, que es una obligación que asumió, en la causa penal seguida a raíz del último asesinato registrado en Navarra, el de Jeanella Zaruma Cabrera, de 23 años de edad, el pasado 3 de abril de 2011.

 

Teresa Nagore Ferrer¿Hay más denuncias en Navarra que en el resto de España?

Descendiendo al nivel de los datos, con respecto a la media española, en Navarra, se interponen menos denuncias, se renuncia más al proceso, se solicitan menos órdenes de protección y se conceden todavía menos… Creo que es importante subrayar que no nos ha resultado fácil disponer de datos e indicadores homogéneos que nos permitan analizar el problema social de la violencia de género en Navarra. Desde la aprobación de la Ley de medidas integrales contra la Violencia de Género, en 2004, y a raíz de la creación de una serie de registros de datos, sí ha sido posible disponer de estadísticas que nos permiten saber el número de denuncias y los motivos de las mismas, aunque todavía carece de plena operatividad nuestro Registro Integral de Expedientes de Violencia de Género (RIEVG).

 

A más crisis, mayor dependencia de las víctimas

 

¿Qué reflejan esos datos?

¡Que no denuncian todas las mujeres víctimas y, de las que lo hacen, un porcentaje considerable retira la denuncia! Estos datos nos deben inducir a la evaluación y la reflexión. Desde 2002, por ejemplo, el número de denuncias había sido ascendente, lo que interpretamos de dos formas distintas. O bien el incremento de denuncias respondía a un crecimiento de la violencia, o por el contrario, significaba una mayor visibilidad del problema, gracias a la toma de conciencia de las mujeres que sufren violencia machista, asumiendo, por tanto, que las víctimas tienen la información, la asistencia y el empoderamiento necesario para interponer las denuncias.

¡Yo creo que la interpretación correcta es la segunda, razón por la que, cuando asistimos a un descenso del número de denuncias, como el que se ha registrado en los últimos meses en el conjunto de España, debemos plantearnos la hipótesis de que la situación de crisis económica agrava la dependencia económica y emocional y limita, por tanto, las posibilidades de ratificar una denuncia! Las campañas suelen poner el énfasis en la denuncia. Pero las víctimas, como la sociedad en general, desconocen qué consecuencias desencadena este proceso. Denunciar pone en marcha un procedimiento que implica la separación física del agresor -si es que todavía existe convivencia- y la asunción de medidas de protección , así como una serie de ayudas, como prestaciones garantizadas como ayudas de emergencia, apoyo a la empleabilidad, acceso a rentas de inserción, acceso a recursos de acogida, acreditación para acceder a una cuota reservada para alquilar o comprar vivienda protegida, asesoramiento jurídico y psicológico…

 

¿Hay implicación con el sufrimiento de las víctimas?

Es que también somos conscientes de que las mujeres encerradas en el ciclo de la violencia se encuentran en una situación psicológica de dependencia emocional y falta de autoestima que les empuja incluso a culpabilizarse de la agresión que están recibiendo. El ciclo de la violencia implica que, tras periodos de agresión, se suceden periodos de arrepentimiento del agresor y solicitudes de perdón, un perdón que las mujeres a veces otorgan. Así que contamos con que hay un «ciclo de la violencia de género», que existe la dependencia emocional y que es normal que, en ocasiones, estas mujeres actúen de forma «contradictoria», poniendo la denuncia y queriéndola retirar más tarde… Este comportamiento, que forma parte del síndrome de víctima, no nos debe llevar a desautorizarlas ni a restar valor a su relato. Es fundamental que los y las profesionales que atienden a las mujeres, tanto en el ámbito psicológico como en el jurídico, asistencial y policial, cuenten con formación más que suficiente y que entiendan su situación, sin prejuzgarla. El objetivo es que las acompañen, durante todo el largo y doloroso proceso que se inicia con la denuncia, porque denunciar es un requisito básico de la legislación, para poder abrir el procedimiento y dar una respuesta institucional a la mujer, algo que, de todas formas, tampoco es óbice para el acceso a la mayor parte de los recursos asistenciales, en Navarra.

Precisamente, conocer y entender este proceso, nos permite no confundir el hecho de la “retirada de denuncias” con la interposición de “denuncias falsas”. Que una mujer la retire no significa que la denuncia fuese falsa . Las mujeres que deciden denunciar, en la mayoría de los casos, requieren y esperan protección. La necesitan, porque saben que el riesgo para la mujer aumenta, en el momento en que decide romper con la situación de violencia. Existen herramientas metodológicas para la medición del riesgo que sufre una mujer y, a partir del establecimiento del nivel de riesgo, valorar las medidas de protección a implementar. Porque no todas las mujeres son conscientes de esos riesgos.

 

Una definición errónea del amor

 

Teresa Nagore Ferrer¿Por qué ocurre esto, a estas alturas de la historia?

Porque perviven estereotipos sexistas y machistas que influyen en nuestras relaciones. Pervive una definición errónea del amor romántico, confundido con posesión y control, pervive la percepción de que los celos son una manifestación de amor, cuando los celos suponen vivir a la otra persona como objeto y no como sujeto libre en la relación. ¡Estos valores y estas ideas son expresados por la población joven, lo que demuestra que todavía está pendiente una verdadera “revolución” en los valores culturales y también cambios estructurales que promuevan y hagan efectiva la igualdad real entre mujeres y hombres, que posibiliten relaciones basadas en el respeto mutuo y en la igualdad!

 

Indudablemente, es imposible poner un policía por cada mujer amenazada. ¿Pero cómo valoran, desde el Instituto, el trabajo de las policías locales, Foral, Nacional y Guardia Civil, en la protección de las mujeres amenazadas? ¿Cuál es la relación de trabajo que mantienen con las fuerzas de seguridad?

Después de ocho años de aplicación de la Ley Orgánica , es posible detenernos y reflexionar sobre algunos de sus efectos no deseados. Por ejemplo, el hecho de que la protección de las mujeres fuese una preocupación prioritaria que necesitaba una respuesta inmediata, ha dirigido gran parte de la atención sobre la víctima, lo que ha implicado, a veces, victimizarla doblemente. Debemos aumentar la atención sobre el agresor, a la hora de implementar las medidas de protección, por ejemplo, generalizando el uso de las «pulseras» o dispositivos similares, cuya implementación deben decidir los jueces y juezas . En el ámbito de la protección de la víctima, las policías cobran un papel muy importante, y ahí hemos de tener muy claros dos aspectos. Que hay que medir el riesgo, porque cada caso es diferente, y que hay que articular las mejores medidas de protección. Cuando reciben una denuncia, los cuerpos policiales utilizan un sistema estandarizado para valorar el riesgo que sufre esa mujer. En septiembre de 2011, la Policía Foral se incorporó a dicho sistema, aprobado por el Ministerio del Interior, y, por su parte, la Policía Municipal de Pamplona tiene como objetivo incorporarse próximamente. Con esta integración, se ha mejorado la coordinación entre cuerpos policiales y, por tanto, la eficacia de la protección policial. Pero, sobre todo, no olvidemos que cada caso es uno y tiene tras de sí a una mujer concreta a la que habría que preguntar cómo entiende su seguridad. Todas las medidas de protección tienen cabida y ninguna garantiza totalmente la seguridad. Hay que facilitar a cada mujer el dispositivo “a la medida” de sus necesidades, circunstancias y nivel de riesgo.

 

Planes de igualdad para empresas

 

España sigue siendo uno de los países donde está tristemente vigente la máxima “a igual puesto, desigual salario”. ¿Qué va a hacer Navarra para cambiar esta situación?

Hoy en día, como sabemos, las mujeres han conseguido romper la dicotomía entre el hogar y el mundo del trabajo, pero todavía nos queda consolidar los derechos laborales y romper con los estereotipos que siguen manteniendo a las mujeres vinculadas al trabajo no remunerado. Este Instituto cree que las medidas no deben ser puntuales, sino contextualizadas, para integrar la igualdad entre mujeres y hombres en el ámbito laboral. Creemos en la efectividad del impulso de la elaboración y desarrollo de Planes de Igualdad de Género en las empresas de Navarra.

Para garantizar la calidad de estos Planes, el INAFI ofrece un servicio de asesoramiento a empresas y ha diseñado y puesto en marcha un procedimiento para la integración de la igualdad de género en las empresas, por el que se pretende integrar la igualdad en todas las actividades de las empresas que se definen en los procedimientos de calidad y excelencia .

 

¿Para que una empresa respete la igualdad entre las mujeres y los hombres de su plantilla..., debe estar dirigida y creada por mujeres?

Sin duda ninguna, no. Las empresas, como cualquier otra entidad, son y deben ser regidas por personas con responsabilidad y preparación, algo que puede darse tanto con hombres como con mujeres. Garantizar que en la empresa exista igualdad debe formar parte de la gestión empresarial y debe estar presente entre sus objetivos y responder a una estrategia de actuación .

 

Asociaciones

 

A lo largo de los últimos años, las mujeres rurales apenas han conseguido ligeras mejoras en su estatus social. ¿Qué es lo que no se ha hecho, pero sí debería haberse hecho en Navarra, con la parte femenina del mundo rural, para mejorar su grado de independencia frente a los hombres?

Yo no creo que sea correcto decir que ‘apenas' hayan conseguido ‘ligeras mejoras'. ¡Se ha avanzado mucho, en derechos, apoyo normativo, formación de las mujeres rurales, empleo…! También se ha avanzado en una práctica cotidiana más igualitaria: en corresponsabilidad de hombres y mujeres, en cuanto a trabajo dentro y fuera de casa, en reconocimiento de la aportación de las mujeres al desarrollo de los territorios en los que viven.

La situación de Navarra respecto al mundo rural es un poco especial, ya que es una comunidad pequeña, donde el aislamiento producido por la dispersión geográfica y la falta de medios de transporte y comunicación no está tan generalizado como en otros lugares. Se ha trabajado de forma específica con las mujeres rurales, la mayoría de la población, en el impulso del asociacionismo y en su formación y participación sociopolítica. Actualmente, el Instituto tiene en marcha el programa Con-Juntas, el movimiento asociativo en la construcción y desarrollo de la plena ciudadanía de las mujeres. Éste es un programa de formación, tanto en gestión asociativa como en formación para la participación y el empoderamiento.

La actuación futura debería tener como objetivo la creación de redes de asociaciones y mujeres y su cooperación en diversos ámbitos. Este camino se está iniciando, con la puesta en marcha de la coordinadora de asociaciones de mujeres de Navarra (COMFIN), que esperamos sea la representación de esas asociaciones en el Consejo Navarro de Igualdad .

 

¿Cómo afronta el Instituto la situación de las mujeres que viven en Navarra y pertenecen a minorías culturales y religiosas que no respetan la igualdad entre mujeres y hombres? ¿Qué hacer, para no dar la espalda a esas mujeres?

Tenemos como objetivo favorecer la promoción las todas las mujeres que viven en Navarra, por lo que debemos facilitar su desarrollo personal y posibilitar su participación social, especialmente la de mujeres que sufren múltiple discriminación. Nuestro trabajo se centra mayoritariamente en impulsar la creación de asociaciones y redes y en la formación. Trabajamos en colaboración con otros organismos de la propia administración o entidades sociales que trabajan con ellas. Tenemos preparado el primer borrador de “Protocolo para la prevención y actuación ante la mutilación genital femenina en Navarra”, que ha contado con las aportaciones de entidades sociales que están en contacto con esta problemática. Es imprescindible plantear actuaciones específicas para cada colectivo .


 

 
Es curioso

 

Teresa Nagore Ferrer¡No, no es en absoluto curioso, sino demasiado reiterativo y frecuente, cómo el aspecto físico de una mujer influye en su cualificación profesional! Como también es excesivamente habitual que ese tipo de valoraciones aniden con preferencia entre las neuronas de gente adscrita a interpretaciones sobredimensionadas de la importancia de dios. Laura Odes es una joven norteamericana que, hasta mayo pasado, trabajaba en un puesto de atención al público, en una empresa de judíos ortodoxos. Leída la negrita de este texto y vista la fotografía que lo acompaña, no resulta difícil averiguar la naturaleza del caso Laura Odes. Porque sí, efectivamente, aunque resulte difícil de creer, sobre todo, en una empresa ubicada en EEUU (“América, América, dios derramó su gracia sobre ti”), a Laura Odes le pusieron de patitas en la calle, por tener demasiado pecho. Y la verdad, con muy pocos miramientos. La comunicación más suave fue, al parecer, la que le ofreció su supervisora, que le recomendó “que se aplastara los pechos”, lo que constituye un procedimiento un tanto bestia. No obstante, como demostración de su sincera solidaridad de género, la jefa le ofreció una alternativa menos dolorosa: tapárselos “un poco más”. La apelación a la solidaridad no es un sarcasmo al servicio de la efectividad del texto que estás leyendo, porque los judíos ortodoxos que montaron esta empresa (que parece regirse por los principios de una sinagoga en un asentamiento de colonos hebreos en Gaza) llegaron a comentar que sería recomendable que se comprase un “suéter que le llegara hasta los pies”. Hablando con libertad, no hace falta alardear de un coeficiente de inteligencia por encima de lo normal, para caer en la cuenta de que, si el caso fuera el de un caballero con los pectorales de Conan el Bárbaro y la entrepierna de John Holmes, la religión judía no tendría nada en absoluto que decir, por muy patente que fueran la delantera o el miembro del empleado; tampoco sería necesario el recurso al aplastamiento y ningún judío ortodoxo se habría parado a pensar en la longitud (o mejor, el diámetro) de su suéter. Situaciones como ésta son repugnantes por dos cosas. Primero, porque siguen ocurriendo en pleno siglo XXI. Y en segundo lugar, porque suceden en plena civilización occidental. No hemos avanzado gran cosa, cuando el país que prepara el primer desembarco en el planeta Marte alberga colmos del despropósito como el de Laura Odes. Es de creer que, en su próximo empleo, Odes se informe sobre cuál es la peculiar manera de creer en dios del Consejo de Administración. ¡Y qué le vamos a hacer, si no nos queda otra que prevenir!

 

 

Teresa Nagore FerrerY como parece que vamos de despropósitos, tampoco es para nada curioso, sino todo lo contrario, que más de doscientas mil mujeres españolas se vieran forzadas a trabajar a tiempo parcial, el año pasado, para poder dedicar parte de su tiempo a atender a otras personas dependientes, según el Instituto Nacional de Estadística. No es curioso cómo reincide en el fracaso eso que llaman la conciliación de la vida laboral y la personal, porque son mujeres la gran mayoría de las personas que renuncian a la mitad de su jornada, para atender a otras personas que no pueden valerse por sí mismas. De los que son hombres (el resto, hasta hacer 359.000), la gran mayoría concilia para atender a sus hijos e hijas. Es una diferenciación importante, porque otro tipo de perfiles de la dependencia (el estado de la postración más aborrecido) siguen siendo asuntos de las mujeres y de las labores propias de su sexo. Según los datos del INE, un 55,9 por ciento de las mujeres que, conciliando o no, cedieron la mitad de su jornada laboral para atender a otras personas consideran que “no hay servicios adecuados para las personas dependientes” y que, cuando los encuentran, no hay quien los pague. Así que nada menos que 176.529 personas sin cualificación ninguna atendieron a sus familiares dependientes, en 2011, haciendo lo que buenamente podían. Igual que en los años cincuenta, por ejemplo. Pero lo peor es que, de todas esas personas, un total de 163.534 fueron mujeres. Tal y como tenemos planteado nuestro esquema de comportamiento social, la conciliación y su normativa se han vuelto en contra de las mujeres españolas, a la vista del canto de los números. Nos queda mucho por andar, si pretendemos que funcionen realmente bien fórmulas para las que aún no hemos crecido lo suficiente. No está hecha la miel…

 

 

 
 
"El hervidero neuronal de la Pura"

"El hervidero neuronal de la Pura"
Consultorio que lo es

   

Querida Pura: Hija, no sé, que cada día que pasa me hago más líos y entiendo menos, porque el mundo va como va de mal. Me dice mi vecina, la Tomasi, que hay una niña en Paquistán que está llevando a todas las mujeres p'aquí-p'allá, con este tema de los derechos. Malala creo que se llama. Y que se la tienen jurada a la pobre. ¡Pero si es una niña, Pura, hija! ¿Es que no se les pone nada por delante?

Quepe Naque Pena. Gargantón del Montepío.

 

Quepe: le he dicho a mi nieta que me busque algo de eso que me dices, ¡y ni te imaginas el lío que se ha montado con la pobre chiquilla…! Sí, que se llama Malala, Malala Yousafzai, que me lo ha tenido que escribir mi nieta, porque yo no acierto ni a leerlo. Malala tiene sólo 14 años y resulta que, el 9 de octubre pasado, unos talibán de la zona donde ella vive, que se llama el Valle de Swat, pararon el coche en el que viajaba y le tirotearon, ¡que le metieron una bala en el cuello! Ha estado muy malita y a punto de morir, la pobrecilla. Pero los médicos de Paquistán le sacaron la bala y, a los pocos días, la llevaron a Inglaterra, y parece que se va a curar. ¡Pero es que esta gente sigue diciendo que la quieren matar, a ella y a su familia! ¿Y sabes por qué, Quepe? Porque, cuando tenía sólo 11 añitos, Malala no se calló la boca ante esta gentuza y le dijo a todo el mundo que las mujeres tenían derecho a la educación, primero, y a la igualdad, después. Que lo decía por Internet, en una de esas cosas que me dice mi nieta que se llama un “blos”, que era de la televisión inglesa. Y se la tenían jurada estos mangantes… Porque es que resulta que, en su país, mucho blablablá, pero esta gentuza tiene provincias enteras atemorizadas. ¡Provincias enteras! Bueno pues, desde hace tiempo, uno que fue ministro inglés, que me dice mi nieta que se escribe Gordon Brown, ha hecho una campaña mundial que dice “Yo soy Malala” ¡y que no veas el exitazo que está teniendo! ¡Que está movilizando a más gente que nadie esta criaturita! Yo, mira, Quepe, por un lado, que me alegro de que tenga tanto éxito, pero me da mucho miedo su familia. Porque es que, en Paquistán, nadie les protege. Cuando tienen que hablar, los gobernantes hablan que da gusto, pero, cuando hay que poner lo que hay que poner, de eso nada. Para mí, Quepe, que algo sacarán de todo esto. ¿Qué no…?

 

 

 

Querida Pura: ¿Qué fue de aquel señor tan majo, francés él, que le trataron tan injustamente, acusándole de una violación que no cometió; que sólo había que mirarlo, para darse cuenta de que era un caballero de los pies a la cabeza y que daba gusto verlo del bracito con su mujer, tan formalito y tan señor, con su pelito blanco y su poderío? ¿Eh…, lista, que enseguida se nos va la fuerza por la boca, acusando porque sí?

Maritró Zobo Badegily Polias. Cagarral de los Mil Triunfos.

 

Maritró: Quiero que tengas muy clara una cosa. Que seas una burra y una zote es algo que no le causa extrañeza a nadie que te conozca. Porque, hasta ahora, tus limitaciones, como estaban en boca de todo quisque, formaban parte de nuestro vivir cotidiano. Lo que ya significa una profundización en el tema, por tu parte, es que carezcas de sentido del peligro. Te explico. De momento, no tengo necesidad de pasarme por Cagarral, pero, de la que lo haga, corre, Maritró, corre, porque voy a llevar un palo y te voy a medir el lomo. Que yo ya sabía que te desbarraban las neuronas, pero no creía que tanto. Lo que más me duele es que la campaña de imagen que se ha montado Dominique Strauss-Kahn os haya convencido a algunas. ¿Que qué fue de aquel señor…? Pues que, de momento, la lerda que le cogía del brazo (a él y a su cuenta corriente) ha decidido que no le va a volver a coger del brazo. Y por si te parece poco, que, el pasado mes de marzo, un grupo de eurodiputadas consiguieron impedir que diera una conferencia en el Parlamento Europeo. ¿Y sabes por qué? Porque esas eurodiputadas querían evitar que el parlamento “se convierta en una arena mediática, donde se crean espectáculos de nosotros mismos”. ¡Eso, eso es lo que cuenta! ¡Que le han puesto en su sitio y que le han dicho que lo suyo son “las tablas”, que se deje de payasadas! Porque, se lo haya montado como se lo haya montado, lo de éste es un espectáculo itinerante. Y no hay más cera que la que arde. Y quien le quiera dar crédito es simplemente imbécil. .

 
Se va a hacer
CURSOS

 

Tercera Convocatoria de Cursos de AOSLA-Gizalan

  • Órgano Convocante: AOSLA-Gizalan.
  • Descripción: Próximos cursos:
    • Intervención Sociolaboral con Colectivos en Riesgo de Exclusión Social. ( Ma 04/12/12 al Ma 12/02/13 )
    • Estrategias de Intermediación Laboral. Trabajando con la Oferta. ( Ju 13/12/12 al Ju 31/01/13 )
    • Introducción al E-Guiding (Orientación Sociolaboral a Distancia).  ( Ma 18/12/12 al Ma 05/02/13 )
    • Orientar para buscar empleo en el extranjero (Ju 20/12/12 al Lu 18/02/13)

 

OTROS

El Hueco Starter. El fin de semana de los emprendedores

  • Descripción:16 y 17 de Noviembre de 2012. Centro Municipal Polivalente La presentación. Plaza Bernardo Robles 9. Soria.
  • Información e inscripción: http://www.elhueco.org/starter/

 

 

 

 

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IGUALaIGUALEdita: Asociación Profesional de Orientadoras/es Socio Laborales (AOSLA-Gizalan)
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