
LIBRO DE RECLAMACIONES
3. Otro ladrillo en la pared
La campaña de sensibilización “ Libro de Reclamaciones” está dirigida exclusivamente a los hombres que nos dedicamos a la orientación sociolaboral y pretende que tengamos las ideas mucho más claras sobre la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, las políticas de género y la conciliación entre familia y trabajo. La campaña consta de siete mensajes . En esta campaña, participas tú: ya sea con tu silencio o activando una respuesta. Porque eso es imprescindible, para dignificar nuestra profesión, desde todos los puntos de vista. Sin embargo, en contra de lo que viene siendo una vulgar costumbre, hemos rechazado expresamente proyectar una arraigada y acomodaticia culpabilidad masculina automática, que, como todos los lugares comunes, por lo común, es sólo parcialmente exacta. En el plano de las definiciones profesionales, en la construcción desde abajo de nuestra profesión, la culpa nos la repartimos todas y todos, a partes iguales. Tu participación es inevitable, porque los hombres dedicados a la orientación sociolaboral deben trabajar activamente por una profesión mejor e igualitaria entre mujeres y hombres y promover mucho más activamente la conciliación de la vida laboral y la vida familiar. El Libro de Reclamaciones es tuyo, no contra ti.
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Por cada hombre que se dedica a la Orientación Sociolaboral, hay otras ocho mujeres que lo hacen. ¿Quién, en su sano juicio, puede pretender que la equiparación profesional entre orientadoras y orientadores dependa sólo de hacer a éstos responsables de esa situación? “Son los hombres” y ya está... es una actitud pasiva, intolerable para quienes están ocho a uno por encima.
Habría que ver, también, la composición de los comités de empresa. ¿Y cuando están compuestos por más hombres que mujeres es porque las orientadoras lo tienen prohibido?
Habría que ver, asimismo, quién toma las decisiones en la empresa. ¿No son, generalmente, hombres quienes lo hacen? En un reparto teóricamente perfecto, ahora, estarías rodeado de ocho mujeres, en muchos casos, desmotivadas para participar en el diálogo con la empresa, porque sabrían que, a pesar del diálogo, la empresa se fijará, antes, en ti, para un cargo de responsabilidad.
Sólo por ser hombre, no eres responsable directo de nada. Pero mira a tu alrededor: formas parte de una correa de transmisión, eres otro ladrillo en la pared.
Tu participación es anónima y confidencial, de acuerdo con la Ley Orgánica 13/12/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal.